miércoles, 22 de junio de 2016


La montaña rusa de las emociones

Si tu enemigo te vende una entrada para la montaña rusa de los opuestos complementarios no te subas. 

Si pretende zarandearte de un extremo al otro no te dejes.

No saltes al terreno de juego del verdugo.

Las víctimas no odian, reclaman justicia y se perdonan a si mismas y a los demás.

A veces la justicia de la ley llega tarde o no se puede aplicar, pero la de la vida siempre opera y coloca las cosas en su punto de equilibrio. Siempre es así.

Cuando alguien nos hiere de forma tan profunda como lo han hecho Alejandro, Jaime, Dani y otras personas que en un momento han podido ser significativas se nos rompe a todos el alma. 

Lo que hay detrás de esa acción es su incapacidad para gestionar su propio dolor, para pedir ayuda e incluso negarla cuando se les ofrece. Esa es su prisión que quieren compartir con nosotros porque les falta el valor suficiente para enfrentar sus emociones. 

Nos victimizan para compartir su dolor en vez de enfrentar un proceso de curación. Para eso hay que tener mucho valor y a ellos les resulta mucho más fácil acogerse a la traición. Esa es su cobardía y su perdición.

Que nadie se suba en su montaña rusa que es el territorio del perdedor.



PD: No estás solo. Necesitas que alguien te ayude a llevar tanto dolor. Sigo contigo.

Un beso Pablo, mi duende andaluz. Vete buscando la partitura.

martes, 21 de junio de 2016

Te cambio un no por un más

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Te cambio un no por un más,
más de lo mejor que siempre me das.

Podemos empezar mirándonos,
continuar con un abrazo,
seguir yéndonos a pasear,
recordando las imágenes y los sonidos que amamos.

Y así, lo enlazamos juntos de las manos
con un buen baile de salón...





PD: gracias por tus confidencias. Yo también siento mucha vergüenza por todas las experiencias que me han hecho pasar. Creí que ya había llorado todas las penas pero me quedaban por pasar todas las de este año. son heridas que van a estar abiertas de por vida y estaban hechas con todas esa intención, a sabiendas de que ese dolor intenta provocar la desconexión de tí y de lo que pueda amar. Ahora soy consciente de ello y evidentemente me pienso rebelar. Todas son experiencias de privación de afecto, tiempo, intimidad, seguridad. confianza en mi misma y en los demás. que van minando la humanidad.

Son procesos que no son exclusivamente nuestros aunque con nosotros se han cebado con especial crueldad. Espero que nuestro dolor compartido sirva para hacer reflexionar también a los demás.

Recibe un fuerte  ABRAZO Y UN CÁLIDO BESO. El invierno es nuestro. Yo no pienso escaparme, ¿y tú?.

Sara